¿¿¿QUÉ??? ¿¿¿UN PREMIO???
Sigo en shock.
Tecleo esto una hora y veinte minutos después de haber recibido la llamada más especial de 2026 y, probablemente, una de las más bonitas de mi carrera: la Asociación de Prensa de Madrid me ha otorgado el Premio a la Periodista Joven del Año. Cuando María Rey, presidenta de la APM y una cara conocida en los informativos, me comunicó la noticia apenas podía creerlo. ¿Qué? ¿Un premio? ¿¿¿¿Perdón????
Estaba leyendo Oxígeno, de Marta Jiménez Serrano, en una cafetería. Procuraba estar desconectada del teléfono para enfrascarme en la lectura, pero algo me hizo mirar la pantalla del móvil en el instante en el que recibí el WhatsApp de María Rey pidiéndome charlar un minuto. Pensé: “¿Qué querrá?”. Formo parte del comité editorial de la revista de la APM, así que deduje que, fuera lo que fuese, tendría que ver con la publicación. La llamé tan pronto como salí de la cafetería. María me dijo que estaba en manos libres. “Ah, está conduciendo”. No, qué va. QUÉ VA. María estaba con el jurado del premio, lista para anunciarme que había ganado.
Me quedé en shock, di mucho las gracias, me reí, llamé a mi familia, hablé con amigos y amigas, me fui a comer cocido el día después. A veces me paraba y pensaba: ¿Lo he escuchado bien? ¿Estoy parafraseando exactamente lo que ha dicho María? ¿Es en serio? Luego llegaron los mensajes y las palabras cariñosas que me iban sacando, poco a poco, del estupor inicial.
Estas Navidades, en la cocina de casa, mi madre me dijo: “Mar, tendrás que especializarte”. Sé que lo sugiere porque ando a mil cosas: montar ciclos y presentar actos, colaborar con diferentes medios, copresentar un programa, escribir este boletín… Mi madre me decía que necesito encontrar un camino concreto, que vale ya de probar, que toca decantarse por algo. Otras veces no he sabido defenderme, pero esta vez sí: “Mamá, piénsalo diferente. ¡Más cosas sé hacer y más cosas disfruto!”. No sé si mi madre se dio por satisfecha con la respuesta, si era lo que esperaba oír de la hijita que decidió estudiar Periodismo y nada más que eso, pero a mí me salió una sonrisa triunfal.
La conversación con mi madre es hoy el primer eureka del 2026, la primera certeza del año: pongo las manos en forma de cuenco y el hueco que nace de juntarlas se llena de posibilidades. Con este galardón, se premia, afirma el jurado, la visión emprendedora y valiente, el uso de diferentes formatos y que “el periodismo puede ejercerse de muchas maneras en una sociedad cambiante día a día”.
Esa es mi suerte: poder ejercer el periodismo tal y como lo hago hoy.
Este es un año de buenas noticias y grandes presagios, así que gracias por estar al otro lado y alegrarte por todo lo que pasa.
Fleet Street volverá a su programación habitual en un par de semanas. Por lo pronto, seguiré celebrando.
¡Nos leemos! 💌
Mar




¡¡¡ Enhorabuena !!!. Premio muy merecido.
Solo por aportar algo más en relación a tu artículo: la idea de generación "slash", concepto que no conocía y que aprendí en vuestro evento de Watif (ahora WATIF TV) en el disco bar "Moby DIck" de Madrid. Hay que dedicarse a diferentes tareas remuneradas para poder subsistir y, a ser posible, al menos una de ellas con nómina mensual.
Los tiempos están complicados y, por ahora, poca posibilidad de mejoría.
Sigue así, sin parar, haciendo muchas cosas y siempre aportando como periodista.
Ninguna sorpresa. Eres de las mejores que conozco. Feliz por ti.